SAT Bezenartea NA616 · Irurita, valle de Baztan (Navarra)
Una vaca que está cómoda produce más y enferma menos. Por eso el bienestar animal no es para nosotros un añadido de marketing, sino la forma más directa de que la explotación funcione. Aquí explicamos qué hacemos concretamente, con el rebaño y con el entorno.
Las vacas viven en estabulación libre: se mueven, comen, beben y descansan cuando quieren. El ordeño robotizado elimina el momento más estresante del día en una granja convencional —el arreo a la sala— y permite que cada animal se ordeñe según su propia necesidad.
Una vaca de alta producción que puede ordeñarse tres veces al día en lugar de dos tiene la ubre menos cargada y sufre menos.
El estrés por calor es uno de los principales enemigos de la Holstein. Nuestras naves están diseñadas para combatirlo: cumbrera abierta, laterales despejados, gran volumen de aire y ventiladores de techo que mantienen el aire en movimiento en los meses cálidos.
El descanso se cuida con cubículos bien dimensionados y cama limpia. Una vaca lechera debe pasar entre 12 y 14 horas al día tumbada rumiando; si no lo hace, la producción cae antes que cualquier otro indicador.
Trabajamos la prevención de cojeras con [baños de pezuñas, frecuencia de recorte funcional, podólogo · pendiente], suelos tratados y limpieza frecuente de pasillos. Es un trabajo poco vistoso que evita la mayoría de los problemas antes de que aparezcan.
Baztan es tierra de hierba. Las praderas del entorno de la explotación se aprovechan mediante pastoreo durante los meses en que las condiciones lo permiten, y mediante siega para forraje conservado el resto del año.
El pastoreo aporta bienestar al animal, reduce el coste de la ración y mantiene vivo el paisaje agrario del valle: una pradera pastada es una pradera que no se convierte en matorral.
Los purines y el estiércol de la explotación se almacenan en [tipo y capacidad de fosa o balsa · pendiente] y se aplican como fertilizante orgánico en nuestras propias parcelas, siguiendo el plan de abonado y la normativa de aplicación vigente en Navarra.
Es un ciclo cerrado: la pradera alimenta a las vacas y las vacas devuelven a la pradera la materia orgánica que necesita, reduciendo la compra de fertilizante mineral.
[origen del agua, sistema de limpieza y reutilización · pendiente]
El agua de refrigeración del tanque de leche es, en muchas explotaciones, reutilizable para bebida del ganado.
[instalación fotovoltaica: potencia instalada y % de autoconsumo · pendiente]
Una explotación con ordeño robotizado consume electricidad las 24 horas. Producir parte de esa energía en la propia cubierta reduce la factura y las emisiones asociadas a cada litro de leche.
Toda la leche que sale de Bezenartea es trazable hasta el animal que la ha producido. Cada vaca está identificada, cada ordeño queda registrado y cada tratamiento veterinario se anota con su periodo de supresión.
La leche se enfría inmediatamente tras el ordeño en tanque de frío y se somete a los controles de calidad [laboratorio interprofesional / control lechero oficial · pendiente]: células somáticas, bacteriología, grasa, proteína y ausencia de inhibidores.
Para una industria láctea, esto es lo único que importa de verdad: saber exactamente qué está comprando y poder documentarlo.
Bezenartea es una explotación familiar del valle de Baztan. Compramos y contratamos en la zona siempre que podemos, y formamos parte del tejido agrario que mantiene el paisaje de praderas y bordas que define este valle.
Mantener una explotación de leche activa en la montaña navarra no es solo un negocio: es lo que evita que el monte se coma la pradera.
Si eres proveedor, técnico o industria láctea y quieres conocer cómo trabajamos, escríbenos.